La tecnicidad y la adaptabilidad del techo de cristal de la estación de tren de Estrasburgo

Benoît Schmitt

Benoît Schmitt

Director de zona y de emplazamiento

La estación de Estrasburgo es un monumento histórico dotado desde 2006 de un majestuoso lucernario de más de 20 metros de altura. La estructura se compone de 16 arcos metálicos para 900 paneles de vidrio, es decir, una superficie total de 6000 m2.

Desde 2010, nuestros equipos de Limpieza y Servicios de Onet de la sucursal H. Reinier

de Estrasburgo tienen la misión de llevar a cabo la limpieza completa de esta obra una vez al año. Durante cuatro semanas, los equipos que cuentan con una alta cualificación y amplia experiencia en trabajos en altura y con certificado de competencias CACES para plataformas elevadoras y trabajos aéreos, abordan la tarea de sol a sol.

Una operación de semejante envergadura requiere una preparación y organización impecables para garantizar la seguridad de nuestros agentes y la de los viajeros durante los trabajos diurnos.

La primera semana de este servicio se dedica a la limpieza exterior, que se efectúa de 7 a 17 horas. Para ello, dos góndolas, una de las cuales en concreto se denomina «araña», permiten que dos agentes se eleven hasta una altura de 40 metros. Equipados con todos los EPI, arneses y postes de hasta 15 metros de largo, pueden alcanzar el techo y limpiar con agua filtrada por ósmosis.

Las próximas tres semanas se dedican al interior. Esta etapa se realiza de noche, de 1:00 a 5:00 de la mañana. El programa incluye limpiar ventanas y estructuras metálicas, cepillar y pasar el aspirador. Por otro lado, los cristales se lavan con mopa.

«¡Esto es lo que se llama una obra prestigiosa! Es complicada en los aspectos físicos y técnicos, pero sentimos cierto orgullo por su realización», subraya Benoît Schmitt, director de zona y de emplazamiento.